¿Capacitación sin empleo?

Germán: cuando uno analiza las salidas diseñadas por obras como esta, en­cuentra varios tipos. Por ejemplo, encuentra unas que tienen talleres de ebaniste­ría, de mecánica automotriz, de informática; pero como los muchachos ingresan a la universidad, la electricidad sólo les sirve para arreglar la plancha de su casa. Se invirtieron millones de dólares en maquinaria, en horas de trabajo y esto se ­volvió un "adorno".

Otro caso es el del muchacho/a que no tiene la posibilidad de seguir estudiando, va a emplearse, pero resulta que la tendencia mundial es que no se consigue empleo en el sector formal de la economía; entonces, se va para el sector informal, pero allí los circuitos de contratación están regidos por patrones culturales; el que entra al taller de mecánica no es el que sabe de mecánica, sino el sobrino del dueño, porque son empresas familiares.

Como tampoco consigue empleo, en el sector informal, la solución parece ser: hágase su propia empresa. Bueno, sí, pero ¿quién le presta la plata para comprar las herramientas y para pagar 6 meses del garaje o del lote donde va a montar el negocio?

Esto es como subrealista. Uno conversa con los directores y les dicen - "yo sé que sólo el 10% o el 15% de los muchachos terminan viviendo de la capacitación q están recibiendo, pero el 80% no; sin embargo, no sabemos qué hacer -. Y se siguen haciendo estas inversiones gigantescas en talleres, a sabiendas que cada le es menos la respuesta. ¿Qué reflexiones han hecho ustedes al respecto?

Padre Linares: nuestro enfoque tiene que ser global no puede ser parcializado es decir, yo preparo a unos muchachos y me quedo contento con lo que hice. Nosotros hemos visitado empresarios, hemos conectado un número exagerado de empresarios interesados en este tipo de proyectos. No se trata de capacitar mu­chachos por capacitar. Imagínate que un empresario te ha dicho, mira necesito 10 electricistas. Nosotros podemos dar este tipo de capacitación para que cuando los 10 muchachos terminen la formación puedan tener trabajo. En la pasantía que 105 muchachos realizan el empresario puede hacer una evaluación del trabajo y elegir a los que quiere.

En la Unidad Laboral de nuestro proyecto estamos tratando de crear una oficina de empleo permanente, donde nosotros podamos tener una base de datos sobre todas las necesidades del mercado actual, las solicitudes y las personas disponi­bles e interesadas en nuestros proyectos. Descubrir, por ejemplo, que han abierto dos nuevas ferreterías supone pensar en la preparación de cuarenta personas nue­vas para trabajar en ellas; si nosotros preparamos un curso de dos meses para ca­pacitar a un grupo de personas en la venta de ferretería estamos ayudando a ese ferretero a tener un personal capacitado y al mismo tiempo le estamos asegurando un empleo a los muchachos.